lunes, 1 de diciembre de 2008

Programación II Jornada de Formación Metodológica. EFOPEL



Escuela de Formación Permanente de Laicos
II Jornada de Formación Metodológica
Cronograma

Sábado 20 de Diciembre de 2008
Casa de Ejercicios Juan XXIII
Cajales 54
San Felipe


09:00
Bienvenida y Laudes Solemnes
09:30
Introducción a la Jornada
09:45
Presentación EFOPEL 2008
10:00
Charla: “Inclusión de los documentos pastorales en la vida de la Iglesia”
11:00
Coffe Break
11:20
Coloquio por grupos
11:50
Plenario
12:20
Recreo
12:30
Taller: “Planificación”
14:00
Almuerzo
15:00
Taller: “Evaluación”
16:30
Finalización y Oración

Los Lugares y Símbolos de Adviento. Diciembre 2008


1.- El desierto, el ámbito donde clama la voz del Señor a la conversión, donde mejor escuchar sus designios, el lugar inhóspito que se convertirá en vergel, que florecerá como la flor del narciso.
2.- El camino, signo por excelencia del adviento, camino que lleva a Belén. Camino a recorrer y camino a preparar al Señor. Que lo torcido se enderece y que lo escabroso se iguale.
3.- La colina, símbolo del orgullo, la prepotencia, la vanidad y la "grandeza" de nuestros cálculos y categorías humanas, que son precisos abajar para la llegada del Señor.
4.- El valle, símbolo de nuestro esfuerzo por elevar la esperanza y mantener siempre la confianza en el Señor. ¡Qué los valles se levanten para que puedan contemplar al Señor!
5.- El renuevo, el vástago, que florecerá de su raíz y sobre el que se posará el Espíritu del Señor.
6.- La pradera, donde habitarán y pacerán el lobo con el cordero, la pantera con el cabrito, el novillo y león, mientras los pastoreará un muchacho pequeño.
7.- El silencio, en el silencio de la noche siempre se manifestó Dios. En el silencio de la noche resonó para siempre la Palabra de Dios hecha carne. En el silencio de las noche y de los días del adviento, nos hablará, de nuevo, la Palabra.
8.- El gozo, sentimiento hondo de alegría, el gozo por el Señor que viene, por el Dios que se acerca. El gozo de salvarnos salvados. El gozo "porque la vara del opresor, el yugo de su carga, el bastón de su hombro" son quebrantados como en el día de Madían; el gozo y la alegría "como gozan al segar, como se alegran al repartirse el botín".
9.- La luz, del pueblo del caminaba en tinieblas, que habitaba en tierras de sombras, y se vio envuelto en la gran luz del alumbramiento del Señor. Esa luz expresada hoy día en los símbolos catequéticos y litúrgicos en la corona de adviento, que cada semana del adviento ve incrementada una luz mientras se aproxima la venida del Señor.
10.- La paz, la paz que es el don de los dones del Señor, la plenitud de las promesas y profecías mesiánicas, el anuncio y certeza de que Quien viene es el Príncipe de la paz, el arbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. "De las espadas forjarán arados; de las lanzas, podaderas". "¡Qué en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente!"
Todos estos lugares, todos estos símbolos, conducirán, como un peregrinar, al pesebre de Belén, la gran realidad y la gran metáfora del adviento.


(Jesús de las Heras – Director de Ecclesia)

INVITACIÓN PARA LOS FORMADORES DEL EQUIPO EFOPEL.


El Consejo Diocesano de la Escuela de Formación Permanente de Laicos, saluda atentamente a usted y tiene el agrado de invitarle a la II Jornada de Formación Metodológica, a realizarse el próximo sábado 20 de Diciembre, 2008, desde las 9:00 a 17:00 Hrs. en las dependencias de la Casa de Ejercicio Juan XXIII, ubicada en Cajales Nº 54, San Felipe.

En dicha actividad se expondrá el tema “Inclusión de los documentos pastorales en la vida de la Iglesia”

Desde ya agradecemos vuestra valiosa presencia


Presbítero Ricardo Gómez Herrera
Asesor Diocesano

BEBER DE LA PALABRA. 30 de Noviembre 2008.

Homilía Correspondiente al Primer Domingo de Adviento 2008.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Clausura del 1750º Aniversario del martirio de San Lorenzo diácono

Con la celebración de la Santa Misa en la Basílica de San Lorenzo Extramuros, S.S. Benedicto XVI clausuró el año dedicado al 1750º aniversario del martírio del diácono Lorenzo.

Durante el transcurso de este año han visitado la tumba del santo, numerosos peregrinos de parroquias italianas, alemanas y españolas, que tienen como titular a san Lorenzo, uno de los siete diáconos de Roma que fue condenado a muerte en el año 258, bajo el emperador Valeriano, por haber defendido los bienes eclesiásticos destinados al culto y a los pobres.






La basílica fue erigida en el sito del martirio del santo por el Papa San Dámaso I y posteriormente fue embellecida y engrandecida por el Emperador Constantino I, y los sucesivos Papas a lo alrgo de la historia. Durante los bombardeos que sufrió Roma durante la II GUerra Mundial, la basílica sugrió graves daños a su estructura.



Primeras Vísperas del I Domingo de Adviento en la Basílica Patriarcal de San Pedro


Benedicto XVI ha presidido esta tarde, en la Basílica Vaticana, las primeras vísperas del I Domingo de Adviento, dando comienzo al nuevo año litúrgico. En su homilía, el Papa ha hecho hincapié en el significado del Adviento:

«El Adviento es por excelencia la estación espiritual de la esperanza, en que la Iglesia entera está llamada a volverse esperanza, para sí misma y para el mundo. Todo el organismo espiritual del cuerpo místico asume, por decir, el ‘color’ de la esperanza. Todo el pueblo de Dios se vuelve a poner en camino atraído por este misterio: nuestro Dios es ‘el Dios que viene’ y que nos llama a salir a su encuentro».

En primer lugar, por medio de «la forma universal de esperanza y de la espera que es la oración, que encuentra su expresión eminente en los Salmos. Es decir, palabras humanas en las que Dios mismo ha puesto y sigue poniendo continuamente en los labios y en los corazones de los creyentes la invocación de su venida», ha explicado Benedicto XVI, deteniéndose luego en particular en dos Salmos. El 141 y el 142.

El 141 – ha recordado el Santo Padre - es «el clamor de una persona que se siente en grave peligro, pero es también el de la Iglesia entre las múltiples insidias que la rodean, que amenazan su santidad. En esta invocación resuena también el clamor de todos los justos y de todos aquellos que quieren resistir al mal, a las seducciones de un bienestar inicuo, de placeres que ofenden la dignidad humana y la condición de los pobres». Y, rezando con el salmo 142, ha explicado el Papa «la Iglesia recuerda a Cristo, Hijo de Dios que tomó sobre sí nuestras pruebas y nuestras tentaciones, para donarnos la gracia de su victoria».

«Estos dos salmos nos amparan ante cualquier tentación de evasión y de fuga de la realidad. Nos preservan de una falsa esperanza, que quizá quisiera entrar en el Adviento y seguir hasta la Navidad olvidando el dramatismo de nuestra existencia personal y colectiva», ha destacado también el Papa, señalando que «en efecto, una esperanza confiable, no engañosa, no puede ser una esperanza ‘pascual’. Como nos recuerda cada tarde del sábado el cántico de la Carta a los Filipenses, con el cual alabamos a Cristo encarnado, crucificado, resucitado y Señor universal». Benedicto XVI ha concluido su homilía con una ardiente y tierna exhortación a contemplar a Cristo, de la mano de la Madre de Dios: «Dirijámosle a Él la mirada y el corazón, en unión espiritual con la Virgen María, Nuestra Señora del Adviento. Pongamos nuestra mano en la suya y entremos con alegría en este nuevo tiempo de gracia que Dios regala a la Iglesia, por el bien de toda la humanidad. Como María y con su ayuda maternal, seamos dóciles a la acción del Espíritu Santo, para que el Dios de la paz nos santifique plenamente y la Iglesia sea signo e instrumento de esperanza para todos los hombres. Amén».





Información de Radio Vaticana